Capítulo 9. Pensamientos intrusivos.
Milo Prince
Mi cabeza está llena de pensamientos intrusivos. La casa, fuera de estas cuatro paredes, está en silencio, pero lo que me rodea actualmente es puro ruido.
Intento concentrarme en lo que tengo delante, en el movimiento repetitivo, en el calor, en cualquier cosa que me permita salir de mis propios pensamientos, pero ni siquiera el esfuerzo me funciona.
Marissa se mueve sobre mí con intención, sus caderas se bambolean sin parar, se inclina para ponerme las tetas en la cara, encaja sus uñas largas en mis hombros y gime alto, demasiado alto. Actúa con tanto ímpetu y exageración que me saca más del momento que meterme en él.
Yo solo pienso en terminar.
Aprieto la mandíbula y cierro los ojos para ver si así logro llegar más rápido, pero mi mente sigue corriendo hacia lugares donde no quiero ir. Hacia una frase que no deja de repetirse desde ayer. Hacia un nombre que no quiero recordar.
Viena va a vivir permanentemente en Boston.
Me invade una punzada en el pecho, una que