99. La noche de las elecciones
Bella
Sebastian no esperó demasiado para contarle a mi hermano que yo estaría presente en la operación que se llevaría a cabo esta noche. Él, por supuesto, me miró como si hubiese perdido la cabeza. Incluso, por un segundo, realmente se lo cuestionó, pero tras un debate que duró al menos una hora, finalmente entendió que no había forma de oponerse y allí murieron sus reproches.
La decisión estaba tomada.
Vería caer el emporio de Gerónimo Ferragni con mis propios ojos y disfrutaría saber que l