Mundo ficciónIniciar sesiónCarlo
Conocía perfectamente a las mujeres como Gia Parisi. De hecho, en los clubes nocturnos había muchas de ella. La diferencia, es que aquellas se conformaban con el sueldo de una noche, pero esta resultó lo suficientemente astuta para querer quedarse con una buena parte de la fortuna Ferragni.
Pero que tontería se le había metido en la cabeza a esta tía.
A mí no me engañas, Gia, —Pensé







