—Lo primordial es mantener el secreto hasta la boda, Aurora... No tanto para vengarnos de Salomé, también porque hasta ese día es que Ezequiel me confirmará la finalización de proyecto —explicó, en un suspiro.
El moreno se levantó de su asiento, para caminar a pasos lentos alrededor del escritorio, pasando la yema de sus dedos por el mismo. Verlo de esa forma me causaba escalofríos de placer.
—Comprendo ese lado, pero me gustaría no seguir escuchando a Salomé hablar sobre ese día —expresé, cabi