Megan se sentía agotada y desanimada esa mañana, pero su bebé le tironeó varias veces de la mano, después de haber estado por más de una hora tirados en la cama para que se levantara y dejará su actitud de derrota.
— Ven, Ven — repetía en un lenguaje de poco entendimiento,pues apenas iba a cumplir dieciocho meses.
Ella hizo un esfuerzo para sonreír y complacer a su hijo que no entendía porqué estaba tan dejada esa mañana,se miró al espejo para decir:
— ¡Uy mi niño, tu mami se ve espantos