93. Usted no es la prioridad
Amir
Mi mente no ha dejado de dar vueltas desde el instante en que la princesa salió de la mansión con los diablillos hacia el hotel. No puedo ni siquiera describir cómo me sentí al verla marchar. Estoy harto de esta situación, y me he dado cuenta que Mossad o no, protección a testigos o no, voy a llevar a mi mujer y mis hijos conmigo.
Más le vale al maldito agente no intervenir en mi camino, porque ahora que sé que Karim viene en camino, nada me va a impedir ser yo quien cuide de Samira y los