78. Pequeño diablillo
Amir
No he dormido absolutamente nada. Mi mente no ha dejado de atormentarme con el recuerdo de Samira y el parecido que aquella extraña mujer tenía con ella.
Y entonces el tormento empeora cuándo pienso que ella puede estar viva y yo simplemente no he hecho nada en todo este tiempo, pues aunque después de enterarme de su muerte intenté desmentir esa información y encontrarla, todo apuntaba a que se había ido.
La ansiedad me va a consumir, por eso decido salir unas horas antes de lo planeado