41. ¿Qué es lo que estás dispuesto a darme?
Samira
Dios mío, me ha visto desnuda.
Ese pensamiento no abandona mi mente mientras seco mi cuerpo y salgo de la tina colocandome la ropa interior y atando con fuerza el albornoz a mi cuerpo, sin embargo, el simple hecho de saber que tengo que enfrentarlo hace que todo el cuerpo se me acalore.
Es que ¡Es un atrevido! ¿Cómo se le ocurre entrar de esa forma al baño? Tomando un respiro me decido finalmente a salir del baño, no vaya a ser que por estar demorando vuelva a entrar de imprevisto.
A