39. ¡ESTOY DESNUDA!
Samira
Los nervios me están volviendo loca. Dentro del auto no alcanzo a escuchar nada de lo que pasa afuera y el hecho de no poder ver qué ocurre lo empeora todo.
—Señor Abraham— digo llamando al chofer—¿Qué está pasando afuera? Amir… ¿él está bien?
Escucho cómo el hombre se remueve en su asiento y por un momento creo que no va a decirme nada, a fin de cuentas es la primera vez que le dirijo la palabra, sin embargo, después de unos segundos que se me hacen eternos, él finalmente me contesta.