106. La hora de la verdad
Amir
Samira me va a matar de un infarto.
Eso es lo único en lo que puedo pensar mientras camino como león enjaulado por la sala de la mansión. Es que ¡¿Cómo se le ocurre querer ir con ellos?! Es una locura, una completa locura y aún así ni siquiera he tenido tiempo para decirle que no y en las horas que vinieron después cada vez que intenté tocarle el tema, ella me dio esa mirada asesina y no tuve más remedio que callar.
Pero lo cierto es que más que enojado, estoy aterrado. De solo pensar q