Al ver a Pablo, Marta inmediatamente tiró su bolso a un lado y lo abrazó con fuerza.
—Papá… tú sí que sabes regañarme…
Pablo extendió la mano y tocó con fuerza la frente de Marta.
—¿Te has vuelto a meter en algún problema y quieres que lo arreglemos?
En ese momento, Juliana se acercó casualmente con una bandeja de frutas y la colocó justo delante de los dos.
—Marta ¿en qué te has metido esta vez?
Marta dio un fuerte pisotón.
—Mamá, papá, ¿qué acaso solo me meto en problemas? ¡Por qué me miran as