Los hombres se sintieron aliviados y se acercaron a Lucía paso a paso.
Lucía estaba sorprendida, no esperaba que realmente supieran su identidad. Pero ahora también estaba segura de que se trataba de una acción premeditada.
Al ver que los hombres que la rodeaban se acercaban poco a poco, y que no había forma de retirarse, Lucía sabía que las cosas irían mal, pero no había forma de pedir ayuda, por lo que solo podía ser empujada hacía donde ellos querían.
Al ver que estaba a punto de adentrarse m