Al escuchar eso, Juliana también se calmó un poco.
—No me asustes. Lucía, si eres lista, te largarás de inmediato del grupo González y regresarás a Monteluz. De lo contrario, puedo garantizar que la próxima vez te pasara algo peor.
Lucía, sin embargo, no se tomó la amenaza de Juliana en serio. En cambio, esbozó una sonrisa burlona.
—¿Regresar a Monteluz? ¿Crees que estoy aquí por nada? Te lo digo, absolutamente todo lo que me pertenece, lo recuperaré hasta el último centavo. En cuanto a tus mét