Cap 34
Entregados a amarse…
— ¡Por Dios santo mujer! ¿De quién se trata?— exclamó Mathías consternado.
— ¡No lo se! Solo sé que se llama Robert, él le dice Bob, es alguien sin voluntad, me dió tanta impotencia tener que fingir empatía, que estoy de acuerdo con los planes de Jeremías— respondió Esther preocupada.
— La verdad, me dejas impactado con lo que acabas de decir, no sé cómo podemos hacer para evitar que tu padre siga siendo más daño; ¿no te dijo algo? ¿Debe haber un lugar donde podamos