Maximiliano miró la copia de la lista que había recibido en la consulta de aquella terapeuta matrimonial y resopló dejándola a un lado mientras intentaba concentrarse en los gráficos frente a él en el ordenador. Había sido una tortura, escuchar a alguien ajeno, escuchar sobre una relación inexistente. Había odiado ver la expresión de Tiffany mientras él explicó con pelos y señales lo amargo que habían sido aquellos años.
¿Por qué su molesta mujer se empeñaba en lucir como una santa?
¡Todos los