Capítulo 6. El meollo de la cuestión
UNOS MESES MÁS TARDE...
— Admitelo de una vez para tí mismo, ella es tu sumisa...— le dijo Emily sonriente en la mazmorra, era temprano y no habían abierto aún pero él necesitaba un trago y mal que le pesara, ella se había convertido en una especie de amiga. Una con la que podía hablar de esos temas...
— Que no es mí sumisa te digo...yo no soy Amo de nadie, salvo aquí para los papeles — afirmó William convencido de lo que decía.
— ¡William tiene una sumisa, William tiene una sumisa !— canturre