Capitulo 40. La domadora de leones
Hacía un tiempo que estaban juntos y habían entrado en una especie de rutina. Ella seguía yendo a los grupos.
—¿ Y cómo te está yendo Simi? — Le había preguntado un día la terapeuta.
A lo que ella respondió,
— Sigo viva aún, ¿eso es buen indicio no?.— dijo sonriendo, pero a la rubia no le pareció muy gracioso su chiste.
— Perdón...no quise bromear con eso, sé que estamos aquí todas por situaciones delicadas...estoy bien, me trata bien...pero aún no logro que quiera al bebé...
—¿ Y qué te hizo p