Sasha
El alba comienza apenas a asomar en el horizonte, pero el aire a nuestro alrededor ya es denso, impregnado de la intensidad de lo que está por venir. Las sombras se desvanecen lentamente, pero en mí persiste otra forma de oscuridad, una angustia sorda que no me abandona. Adrian camina a mi lado, pero la distancia entre nosotros sigue creciendo, no físicamente, sino emocionalmente. Veo la lucha en sus ojos, esta guerra silenciosa que libra contra lo que debemos hacer. Contra lo que nos ver