Mundo ficciónIniciar sesiónLlovía. Llovía mucho y su cuerpo estaba helado. Su piel ardía ante las heridas y quemadas recién hechas que azotaban su piel. Aun así, no podía llorar. Lo había hecho tanto en las últimas horas que ya no quedaban lágrimas dentro de sus ojos. Su garganta era un desastre que apenas podía emitir algún sonido.
Y ahora estaba sola, en medio de aquel callejón oscuro donde la habían dejado. Apenas ten&i







