No cabe duda de que los abogados son la cima de la cadena alimenticia. En cuanto la abogada Lía apareció, pareció que todo se resolvía. Los policías ya no se atrevían a interrogarme con tanta dureza, y Daniel también se llevó a Karla con él.
Lía le dio una lección legal a Félix, recordándole que yo tenía derecho a presentar una queja, y así fue como Félix se marchó furioso.
Mientras tanto, yo seguía sentada en la cama, con la mirada baja, sin querer hablar del espectáculo que había ocurrido. ¿Po