"No entiendo por qué no me dejas pasar la noche contigo en tu habitación. Somos pareja, por el amor de Dios, y no sería la primera vez que pasáramos la noche juntos. ¿O es que olvidaste todas las locuras que hicimos en el pasado?".
Me mira con una sonrisa arrogante. La ignoro y me acerco a la cama.
"Súbete a la cama". Le ordeno con calma. Su sonrisa se desvanece rápidamente y es reemplazada por una mirada seria. Se le forma una cresta entre las cejas cuando las frunce. Camina hacia mí y en cua