"No tenemos más remedio que ponérnoslo", le digo. Él asiente tranquilamente con la cabeza.
"Voy a sacarte de aquí. Actúa con naturalidad mientras caminamos, ¿vale? Sonríe como si fueras a pasar tu mejor noche conmigo". Me rio entre dientes ante la última afirmación. Se pone en pie y yo hago lo mismo. Mi cuerpo se pone rígido cuando siento que su mano se posa sobre la parte baja de la espalda y empieza a guiarme fuera del salón.
Soy muy consciente de las miradas que recibo de las otras chicas d