"No tan rápido". Sus cejas se arrugan. "No puedes servirme vino y seguir tu camino. Tienes que quedarte y asegurarte de que me entretengo mientras bebo". Tira de mí para que me siente en su regazo. Me estremezco cuando mi trasero toca la tela de sus pantalones.
¡Maldito vestido!
Sigue deslizándose hacia arriba, mostrando más de mis muslos. Un mal movimiento y se me atará a la cintura, dejando al descubierto mi desnudez.
"Cómo... cómo…". Tartamudeo nerviosa. "¿Cómo quieres que te sirva?”, preg