PUNTO DE VISTA DE REAGAN
Miro fijamente a Ashanti, deleitándome con sus mejillas rosadas, sus labios entreabiertos y su respiración jadeante, sus pechos llenos y exuberantes.
Su cuerpo tiembla tras el clímax.
Está radiante.
Mi pareja, mi reina, perdida en el placer que le he provocado.
Me paso la punta de la lengua por los labios. Su esencia permanece allí, ambrosa y seductora, asegurando que mi hambre nunca se sacie. Pasaré la eternidad deseando más, más, más.
Pero otra necesidad es a