PUNTO DE VISTA DE ASHANTI
Abro los ojos y, como estoy acostada boca arriba, lo primero que veo es el techo. Mi cabeza se estremece al notar que no me resulta familiar. No es el techo blanco y liso de mi habitación, ni tampoco el techo blanco con candelabro de la habitación de Alfa Reagan. Parece una habitación diferente. Giro la cabeza hacia un lado para hacer inventario de lo que me rodea, pero la cabeza me estalla de dolor como un volcán activo. Siento como si me hubiera pisado un elefante mi