Mundo ficciónIniciar sesiónSarah
Philip lanzó una mirada al auto rosa que nos pisaba los talones.
—Mmm... ¿Quién podría ser? —preguntó con calma.
—No estoy segura —respondí, pisando el acelerador. Noté que el auto rosa se adaptaba a nuestra velocidad, lo que confirmó mi sospecha de que nos estaba siguiendo.
—¿Acaso tienes tantos enemigos que ni siquiera puedes reconocer







