Mundo ficciónIniciar sesiónJane
Antes de que subiera al taxi amarillo, Brody logró alcanzarme; me había seguido corriendo en zapatillas de casa.
—¡Jane! —Me agarró del brazo, con los dedos temblándole ligeramente—. Por favor, no te vayas —jadeó, con sus ojos verdes abiertos de par en par por el pánico.
—¡No puedo más con esto, Brody! He ignorado los rumores







