UNA SEMANA DESPUES
KIARA
El final de Don Rogelio fue devastador, doloroso e incluso extraño. Reagan me conto lo que sucedió en último momento y todo se removió dentro de mí.
No puedo ser tan indolente ni indiferente, que tan solo lo escuche por horas que se desahogara y expulsara todo lo que tenía guardado por años.
Esa conversación en el cementerio, cuando solo estábamos los dos, fue casi sanadora.
Reagan lloró, gritó y maldijo soltando todo, pero al menos ahora es una mala etapa que estamos d