Mundo ficciónIniciar sesiónDarshen no saltó primero.
Pasó las seis horas de la forma en que un cobarde las pasa, pensó, odiándose un poco más con cada hora que transcurría: ayudando a la madre de Maya en el jardín, dejando que su prima le ganara en el videojuego una tercera vez, sosteniendo la mano de Maya en el porche mientras la luz se volvía dorada y luego gris y diciéndose a sí mismo después de la cena, se lo diré despu&e







