Demetrio no había podido dormir en toda la noche, sus ojos estaban hinchados por el insomnio de saber por Eva, no podía creer cómo era posible que existiera un ser tan despreciable como Santino San Román, que fuera capaz de secuestrar a una mujer embarazada y alejarla de sus hijos.
Se levantó con cuidado, dejando a los niños dormidos a su lado. Había dormido la noche anterior con ellos, estaban nerviosos por no saber de su madre, y le costó mucho dormirse, lograron hacerlo después que Demetrio s