Capítulo 85.
Jonah llora por varios minutos en medio del pasillo de su departamento frente a la habitación de nuestro bebé, mientras se aferra a mí con fuerza, y yo solo acaricio su cabello y su espalda, intentando calmarlo.
Comprendo que no podemos quedarnos aquí por más tiempo, así que cuidadosamente lo llevo a la sala de su casa, donde ambos no sentamos en el sofá y seguimos abrazados mientras dejo que él se desahogue.
—Debí haberlo hecho mejor… —se lamenta él en un susurro.
—Claro que no… Lo hiciste inc