Capítulo 66.

No pienso, ahora solo soy instinto, puro deseo.

Despeino los perfectos cabellos negros de Jonah, mientras él me toma de la cintura y me aleja de la mesa de revisión del bebé, donde Hector sigue profundamente dormido. Besándonos apasionados los dos llegamos al escritorio de la doctora, donde Jonah tira todas las cosas de la pediatra al suelo, tomando mis piernas para levantarme y subirme sobre la superficie de madera del escritorio.

—¡Jonah! —llamo su nombre sorprendida.

—Eres deliciosa, hueles
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
D.kUna parte se siente mal por el esposo, por vato bien usado , gracias por actualizar
Escanea el código para leer en la APP