Capítulo 56.
Esperaba sentir una mordida o un golpe, pero en vez de eso, cuando Leonard se acerca a mí solo siento sus dedos en mi mejilla, dándome una suave caricia.
—Eres valiente, puedo notar el fuego en tus venas, eso demuestra que en verdad eres de mi propia sangre —dice Leonard en un tono bajo de voz—. Tres días.
—¿Eh? —pregunto confundida.
—Tres días, tienes que desaparecer de esta ciudad y de este estado en tres días, esa es mi oferta limite.
—Espera, es muy poco tiempo, ni siquiera tengo dinero… —d