Capítulo 130.
—Lo lamento señora Casady, no estamos recibiendo pedidos por ahora —dice mi madre de forma altanera, regresando a la parte posterior de la panadería.
—Vamos mamá, ¿Es en serio? —pregunto exasperada.
Si, lo admito, tal vez me pasé un poco al llamarla por su nombre, pero yo también me sentía molesta, y no pude contenerme al verla hablándome de esa forma.
—Quédense aquí —les pido a mis hermanos en un susurro, poniéndome de pie lentamente.
Mis hermanos me obedecen en silencio, mientras yo rodeo el