Pasaron unas semanas y por fin había llegado el día de la audiencia por la custodia de Tom, Rebecca estaba ansiosa, se paseaba de un lado a otro, totalmente ansiosa, la rubia no quería para nada la custodia compartida, temía que James pudiera hacerle algún daño a Tom o incluso que no lo cuidara adecuadamente.
- Tú sigue moviéndote, que me voy a marear así. - Dijo Edward riendo mientras se acercaba a su novia. - No pasa nada amor, conseguiremos la custodia de Tom, limpiamente y sinceramente, no