Por la tarde, tras unas cuantas reuniones con abogados, Rebecca y Edward se reunieron para discutir los siguientes pasos. La tensión había vuelto, pero ahora se mezclaba con una feroz determinación. Rebecca no dejaría a su hijo en manos de James, no había hecho nada peor la noche anterior porque Edward estaba cerca, pero sabía que no cejaría en su empeño.
- Estás ansioso. - Edward observó como Rebecca le daba un sorbo a su café. - Ya te lo he dicho, no pasa nada, podemos encontrar buenos aboga