Edward se despertó sintiendo un peso en el pecho. Cuando abrió los ojos, vio a Rebeca aún dormida y acurrucada contra él. Le pareció una monada y le tomó una foto como fondo de pantalla del móvil.
Dios, ni siquiera tenían una relación y ya estaba totalmente enamorado de ella. Su móvil empezó a sonar y, temiendo que la despertara, lo cogió y apagó la alarma.
Antes de dejar el móvil sobre la mesa, le llamó la atención un mensaje de alguien que la invitaba a salir: "¿Podemos vernos en el sitio de