Rebecca y Arthur estaban hablando acaloradamente cuando Edward le envió un mensaje preguntándole dónde estaba y si iba a tardar mucho. Rebecca suspiró pesadamente y sacó el bolso de su cartera.
- Tengo que volver al trabajo. - Arthur levantó la mano para detenerla.
- No tienes que pagar, yo pagaré. Vete, seguro que tu jefe te está esperando. - Arthur sonrió mientras Rebeca se enfadaba un poco. - La próxima vez pagarás tú, ¿vale? Vete, antes de que empiece a llamarte.
Rebecca aceptó, aunque u