CAPITULO 36

—No, no, no… ellas se fueron, ¿no es así? —Eros me mira indicándome que no tiene idea de si aun siguen aquí. —Ellas se fueron.

—Señora… me dijeron personalmente que les llevara el desayuno a la habitación, que la señorita se encontraba indispuesta.

—Basta. —dije molesta —No vas a llevar nada a su habitación.

—Si señora.

—Bianca, si están aquí, no le veo el problema que quieran…

—Eros, ni siquiera nosotros hacemos eso en esta casa, desayunamos, almorzamos y cenamos en el comedor, no en la habita
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