“Vamos Bianca, cálmate”
—¡Maldición, no puedo!
Lo único que mi mente me repite constantemente es que me engañó, me mintió al decirme que estaría en la oficina hasta tarde, soy una tonta por confiar en él “No sabes conclusiones precipitadas”
Tenía que asegurarme de que esto es una equivocación y que seguramente surgió este imprevisto de la nada así que le llamé y con la ansiedad a mil mientras espero que responda la llamada, “enserio no me vas a responder” volví a insistir y esta vez el tomo la