MAYLA
Miré fijamente a Marcus, con los ojos castaños muy abiertos, los labios ligeramente entreabiertos mientras fruncía las cejas e inspiraba profundamente.
La idea se me había pasado por la cabeza varias veces, pero la había descartado, convenciéndome a mí misma de que estaba imaginando sentimientos que definitivamente no existían por parte de Marcus.
Sin embargo, Liliam había insinuado que mis sospechas eran correctas, lo que sólo me hizo sentir peor acerca de la situación, insegura de si es