MARCUS
—¿Pasa algo?— me preguntó Mayla y yo me puse rápidamente la mano en el pecho.
—No, Cariño, solo no puedo dormir— apago la luz del baño y nos regresamos a la cama.— por favor, yo no quiero que de verdad tengas que estarte preocupando por cada cosa que pase. Yo quiero tener hijos sanos y que puedas dar a luz con toda tranquilidad, ¿Entendido?
Le contraía sobre esta mancha, pero sólo sería hasta el día de mañana.
—No me pidas eso y menos cuando sabes que tengo a seres muy queridos— me abraz