MAYLA
—¿Pero qué pasa?— Marcus se levanta de la cama bruscamente. Me pone sus manos en mis hombros ya que estoy temblando de nervios.
—M-Marcus— tartamudeo — estaba ahí— señalo hacia la figura horrible que había visto y que de la nada desapareció.
—¿De que me hablas?— Marcus volvió su vista afuera y se extrañó al no ver nada.
—Te juro que ahí había una mujer de ojos rojos y me estaba viendo muy fija— Marcus me abrazó llevándome a la cama.
—Espérame acá— dijo, pero yo tomé su mano antes que pudi