MARCUS
Me estremecí cuando la imagen de las llamas llenó mi mente y me quedé momentáneamente ciego cuando el familiar olor a humo me quemó las fosas nasales y me hizo hacer una mueca.
Durante una hora entera, había visto cómo el laboratorio que una vez mantuvo cautiva a mi compañera ardía hasta quedar hecho cenizas, Liliam finalmente se marchó a casa, permitiéndome revolcarme. Me había quedado hasta que quedó irreconocible, la idea de que una vez fuera un edificio robusto en pie me parecía choc