Violeta estuvo llorando y sollozando durante tanto tiempo que perdió la noción del tiempo.
Su vida había terminado.
Había perdido la oportunidad de escapar y también había perdido a Jack.
Jamás aceptaría volver a entrenar con Morgana, así que reconocer y mejorar sus poderes también estaba descartado.
¿Qué le quedaba?
Iba a vivir una vida infeliz, sin poderes, sin el hombre que amaba, sin libertad.
Porque tenía muy claro que dondequiera que fuera -a casa con la Manada Diamante o pri