〚NARRADOR〛
Katerine se levanta de la cama con un esfuerzo que parece más físico que mental. Sus piernas tiemblan, no por debilidad, sino por la mezcla de dolor, rabia y resolución contenida. Sus ojos están rojos, hinchados por el llanto, el rostro pálido y demacrado, la respiración entrecortada. Su cabello cae suelto sobre los hombros, despeinado, y sus pies descalzos rozan suavemente la alfombra, fría y ligera bajo la planta. La sencillez de su presencia contrasta con la fuerza de su determina