〚GIANLUCA〛
Empiezo a recorrer la casa, y cada uno de mis movimientos es medido, calculado. Mis ojos no dejan un solo rincón sin inspeccionar, como si pudiera predecir la intención de cualquier sombra que ose cruzarse en nuestro camino. La casa, que de noche parecía un refugio, de día me muestra cada esquina, cada mueble, cada detalle que pueda dejar huella. No podemos permitir que quede ni una sola evidencia de que estuvimos aquí.
—Recojan todo, ahora —ordenó con firmea, sin dejar espacio a la