Lisa tenía las manos llenas de sangre cuando Flor llegó a la oficina de Nick Clark con la taza de café que le había solicitado. La máquina de café se había descompuesto y por ello había tardado en preparar el café. Al llegar ni siquiera se había percatado que su jefe se encontraba inconsciente, no hasta que Lisa abrió la boca y le pidió que llamara a emergencias porque al parecer Nick se había abierto la cabeza con el duro cristal de su escritorio. Por un momento Flor permaneció congelada en su