Nuevas mentiras.
—De verdad que te pareces a esa mujer—dice Salma mientras me miro al espejo usando una panza falsa. Estoy maquillada con un delineado y un esfumado como ella. Mis labios están rojos y llevo joyas costosas.
—Se repite la historia Salma. Otra vez voy a usurpar a esa mujer.
—Si. Pero el fin lo requiere, mírate, ya hasta siento que te odio—dice y cubre su boca divertida—De pronto se forma un nudo en mi pecho. Algo me hizo sentir una nostalgia. Añoranza. Suspiro entristecida. Entonces Salma me mir