Capitulo 77.
Capitulo 77.
La luz que envolvía a Ada era tan intensa que, por un momento, se sintió cegada. Parpadeó varias veces, esperando a que sus ojos se acostumbraran a aquella brillantez. La claridad, tan pura y vibrante, le quemaba la piel. Mientras intentaba acostumbrarse a aquella claridad unos sonidos llamaron su atención, podía escuchar suaves murmullos, risas lejanas, y el crujir de la tierra bajo los pies. Todo parecía irreal, como un sueño del que no podía despertar. Con los ojos cerrados los